La curvatura de la córnea

27 febrero 2012

El Lazarillo de Tormes por Dispara Teatro


Dispara Teatro preestrenó en La Sala de Abajo una adaptación de la novela El Lazarillo de Tormes. Seguro que a usted le pasa como a mí y habrá escuchado alguna vez que nos encontramos ante una de las obras maestras de la literatura española para, inmediatamente, situarla en el paredón de las lecturas obligadas en el colegio y que, precisamente por eso, su arrumbado recuerdo nos devuelve una imagen deteriorada por la difícil lectura de un lenguaje pesado y trasnochado. La adaptación al presente del lenguaje del siglo XVI conserva la acidez y el humor originales de la obra, desde el patio de butacas se advierte la picaresca del protagonista, el chascarrillo del humor y la podredumbre moral que acompaña a los señores a los que Lázaro sirve como criado. El texto transforma su espíritu epistolar original en una constante invitación al público para que participe de las peripecias del personaje. El quebranto de la cuarta pared consigue la complicidad del espectador para con quien nos cuenta su vida que, aunque transitó por la desgracia, bien podemos intuirle un presente de cierta comodidad monetaria, personal y hasta amorosa, digan lo que digan las malas lenguas.

Javier Tenías representó a todos los personajes. Este ir y venir enriquece la trama que, apoyada en un texto muy potente, abandona la tercera persona y salta con frescura hasta la cercanía del diálogo. El actor muda la voz, brinca el gesto y manipula las máscaras con la técnica de la Comedia del Arte. Su trabajo tiene intensidad, cercanía y consigue atrapar la atención del público al que constantemente implica en el desarrollo de la trama.

Este Lazarillo de Tormes es un excelente antídoto para olvidar los malos recuerdos colegiales que esta historia dejó en muchos estudiantes.

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05 diciembre 2010

"El punto de la perfección" en Gromeló


Dispara Teatro presentó en la sala Gromeló de Zaragoza el estreno mundial de la obra “El punto de la perfección”, dirigida por Javier Tenías.
Algunas veces nos invaden los sueños y decidimos cambiar de vida. Asunción y Cristina están en uno de esos momentos aunque no saben muy bien que es lo que buscan. Ellas sólo quieren dejar las trampas, los desengaños del mundo que conocen y abrirse camino en un futuro que intentan visualizar. El mecanismo para hacerlo es de narices, narices de payasas. Asunción y Cristina se convierten en Kika y Mika con el deseo de superar los miedos y responder todas las preguntas en un juego de espejos lleno de simbolismo. El humor asoma entre la magia y cariño, y te deja sonreír mientras la realidad, presente y tozuda, vuelve una y otra vez para poner de relieve las dificultades en la aventura emprendida por dos muñecas rotas que intentan sobrevivir con la pasión del clown, y preservar un hálito de esperanza con el que romper amarras y navegar.
La función se sustenta gracias a la interpretación de Mónica Callejo y Vanessa Moreno. Las dos actrices consiguen moldear unos personajes cercanos, construidos con la ductilidad del artesano que perfila detalles ínfimos en las miradas, en la voz y en la piel. Pequeños matices que construyen con solidez los cambios de rol a los que se ven sometidos, un interesante vaivén que mantiene en vilo al espectador. Protagonista y antagonista se turnan en la rueda de la fortuna de un ejercicio de autoalimentación que las empuja hacía adelante. La expresión corporal y oral de las actrices visten los arquetipos con la magia de la interpretación. El trabajo se percibe delicado, un borbotón diáfano de inocencia, cariño, ternura, picardía, deseo y la responsabilidad de compartir alegrías y penas. Mónica Calleja y Vanessa Moreno, tras esta avalancha de sentimientos, consiguen que el público se quede prendado con sus personajes y los empuja con sus aplausos hacía el inicio de una vida nueva e inesperada.
“El punto de Perfección” es una comedia ácida que aborda con frescura, y desde la sonrisa, la capacidad del ser humano por vislumbrar un futuro que disipe la oscuridad que nos rodea.
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Próximas funciones:
Sábado 11 y 18 de diciembre a las 21:30 h.
en GROMELÓ (Bar La Caja Tonta)
C/ Comandante Repollés 21, Zaragoza.
Reservas en: gromelo@gromelo.com

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20 febrero 2010

Bukowski, la máquina de follar

Dispara Teatro presentó en el espacio parakultural Gromeló, “Bukowski, la máquina de follar” Una obra escrita e interpretada por Javier Tenías con el material proporcionado por los versos de Bukowsky. El monólogo comenzó con una silla solitaria en la tarima. El poeta surgió de la oscuridad. La oscuridad de la vida bajo el aliento de una levísima luz, candil suficiente para desgranar el viaje vomitivo que todos alguna deberíamos emprender. Un itinerario por miedos individuales y dependencias colectivas, un paseo por el presente ácido de nuestras vidas y sus miserias, el espectáculo de la decrepitud corporal y la depresión ideológica, la relación directamente proporcional entre el dinero y la felicidad. Un barrizal que Bukowsky transitó con la compañía de otros personajes, y es ahí donde la dramaturgia no funcionó.
Javier Tenías introdujo en el relato una serie de personajes, un recurso que me desorientó, me desvió de la trayectoria que el protagonista había marcado con claridad al principio de la historia y desenfocó el camino por recorrer. Una trayectoria temporal y emocional que se diluyó por la excesiva proximidad textual entre las diferentes escenas que reclamaron más oxígeno y un interludio más pronunciado, por ejemplo musical, que hubiera acentuado las transiciones hacía el precipicio que comenzó en una cama de hospital y terminó con el KO poético a un mundo que nos ahoga en el desánimo. Un combate en el que sólo vencen los valientes capaces de levantarse una y otra vez ante la adversidad.
El esfuerzo actoral que desarrolló Javier Tenías sobre el escenario tendría mucho más impacto emocional si la voz del poeta fuera la única voz en escena. Es el alma de ese luchador la que nos atrae, su búsqueda de la felicidad en algún lugar del barrizal, queremos escuchar la historia desde sus entrañas, queremos ser su cerveza, el vómito que asusta, queremos que su voz nos cuente la historia de la monja, el cura, el semen, el japonés, el camarero, el rabino y un pene erecto de nueve centímetros como único signo palpable de felicidad.
“Bukowski, la máquina de follar” es una interesante propuesta que, bajo mi punto de vista, pide un acercamiento diferente, desde el punto de vista teatral, para satisfacer el excelente valor literario del texto que la sustenta.

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