La curvatura de la córnea

17 abril 2023

La pizarra perdida de Einstein (Rueda de Prensa)


 Esta mañana se ha presentado en rueda de prensa la función ‘La pizarra perdida de Einstein’ de la compañía Los títeres de la tía Helena. Detrás de un atril situado en el hall del Teatro Principal se han reunido tres elementos fundamentales para provocar la reacción química de la representación teatral. José María Turmo, gerente del Patronato de Artes Escénicas de Zaragoza, representaba a las instituciones. Helena Millán, constructora de marionetas, daba presencia a la industria y Adolfo Ayuso, como autor del texto, era la voz artística del evento. No se me alboroten los radicales de las definiciones, porque claro que estos tres elementos no son absolutos y entre ellos se conectan hilos para que la mezcla sea híbrida y osmótica.

Turmo ha subrayado el carácter local de una producción con propiedades para llegar a otros ámbitos, y a la que le viene de fábula un espacio como el Teatro del Mercado como un excelente escaparate en el que conmemorar los 100 años de la visita de Einstein a Zaragoza.

Helena Millán en una breve intervención ha repasado la larga e imprescindible lista del equipo artístico y profesional que ha hecho posible el espectáculo. Dirección de David Moreau, la titiritera y actriz Marta Cortel y la escenografía Ignacio Fortún. Pero mientras Millán hablaba era imposible quitarle la vista a la marioneta que sostenía entre sus manos, y que parecía pedir la iluminación de Guillermo Millán para destacar el vestuario de Arantxa Ezquerro.

Adolfo Ayuso, autor del texto y un investigador imprescindible sobre el teatro de figuras, realizó un discurso que recoge la esencia mecánica, filosófica y artística de la función.

Lo primero fue el agradecimiento por el el impulso institucional que aúna ámbitos culturas y científicos de la Universidad de Zaragoza a través de su vicerrectorado de Política Científica dirigido por Carmina Puyod, el impulso del Ministerio de Ciencia e Innovación, la colaboración del Ayuntamiento con la programación en sus espacios.

Desde el punto de visa artístico, el autor de la obra reivindicó un texto que no está enfocada en concreto a un público infantil, y aquí me atrevo a abrir un paréntesis para recordar que ya va siendo horas de que nos quitemos la venda que nos impide ver el teatro de títeres como una parte de las artes escénicas que no necesariamente está dirigida en exclusiva para los niños. Ayuso confesó que la obra tiene dos espíritus, un documental y otro lírico. El Teatro Documental atiende a los datos de la visita del científico a la ciudad de Zaragoza, un trampolín que le sirve para hacer un recorrido histórico desde la Alemania alterada por el nazismo hasta el dolor de Einstein por los campos de exterminio y el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki; pero también hay un momento para reivindicar la ciencia como ese largo camino en el que cada paso es necesario para dar el siguiente ¿Se imaginan un encuentro entre el Newton del siglo XVII que explicaba la fuerza de la gravedad con la caída de una manzana y un Einstein del siglo XX afirmando que la gravedad es un efecto de la curvatura del espacio-tiempo?. Pero seguramente lo más importante es que todos estos desarrollos dramatúrgicos que pueden tener una apariencia compleja se recogen con la intención de crear un teatro lírico y fantástico con capacidad para generar debate dentro del ámbito social representado por los espectadores.

Adolfo Ayuso, que hasta entonces se había dejado mecer por las musas, tuvo el acierto de volver al mundo palpable de las cuentas de resultados para recordar al público en general y a las autoridades políticas en particular que, además de todas las aspiraciones culturales y artística propias de una función de teatro fetén, ellos quieren repetir en el ámbito crematístico lo que ya hicieron con su anterior montaje. Los Títeres de la tía Helena recibieron 18.000 € de las instituciones para levantar su anterior producción titulada ‘Cajal, el rey de los nervios’, un espectáculo que tuvo la capacidad de obtener 42.000 € en forma de impuestos para revertirlos a las arcas públicas.

Así que ya lo saben, no se lo piensen dos veces. Este fin de semana en el Teatro del Mercado ‘La pizarra perdida de Einstein’ Una obra de teatro de títeres para ir en grupo: Que las zagalas cojan de las solapas a sus novios, los soldados de reemplazo que lleven a los oficiales, los progenitores que acarreen con sus herederos y los hijos del vecino, que los padrinos lleven a sus ahijados y que los abuelos de las residencias se lleven a su pareja de guiñote, a la parienta y algún nieto despistado. Ya lo saben, les esperan con los brazos y las mentes abiertas en el Teatro del Mercado desde el viernes 21 hasta el domingo 23. Vayan y luego me lo cuentan.



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