La curvatura de la córnea

24 enero 2012

Presentación de Sibirana Ediciones


Esta tarde se ha presentado Sibirana Ediciones en la librería Cálamo. Las primeras palabras fueron de uno de sus fundadores. Manuel Moreno Torres comenzó situando geográficamente el lugar de donde procede el nombre de la editorial. Ustedes me perdonaran porque en este punto no voy a ser todo lo explícito que me gustaría. El señor Moreno Torres se subió a las escaleras de Cálamo con la elegancia de los que visten pajarita y ahí yo me rindo. En esos primeros minutos sucumbí al embeleso de cómo diantre se hace un nudo de pajarita. Así que les invito a que realicen su propia búsqueda. Ya saben, desde el Google Maps hasta la cartografía militar. Cualquier método será bueno si llegan al lugar que ha inspirado a estos valientes para crear una nueva editorial con los tiempos que corren.
Repuesto de este primer impacto conseguí centrarme en las palabras. Don Manuel enhebró en la aguja de la ironía el ensueño literario y la practicidad de la economía. Somos, afirmó, una Sociedad Mercantil con ánimo de lucro. También sabemos, continúo, que estamos abocados a la ruina y por lo tanto, nuestras aspiraciones se centran en gestionar la cultura. Con estos dos pensamientos ya me había ganado para su causa, pero lo que no esperaba era el giro final, esa artimaña técnica de quien conoce los mecanismos económicos. Si Agapito ante la ruina (Para los no iniciados Agapito es el propietario del equipo de fútbol todavía llamado Real Zaragoza) quiere vender el Zaragoza, nosotros ya tenemos planeado como solucionar la nuestra: Vamos a ampliar capital. Así que ya lo saben, cualquiera de ustedes puede comprar un poquito de Sibirana Ediciones.
Es muy fácil caer subyugado ante alguien que, antes de pedirte dinero para imprimir sueños de papel, te ha hecho sonreír. Mañana voy a consultar el saldo de mi cuenta corriente.
A continuación se habló del primer libro editado por Sibirana. Pero sobre Ginés Liébana y el arte cordobés de mover los dedos índice y corazón les hablaré otro día.

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1 Comments:

At 27 enero, 2012 17:22, Anonymous Anónimo said...

Me alegra saber el nombre de esa editorial. Supongo que se refiere a los castillos de Sibirana, cerca del pozo Pigalo de Luesia. En el pasado, Don Justo, padre de Ramón y Cajal, atendió como médico a los habitantes de Petilla que vivían en Sibirana, tal como consta en las capitulaciones del Ayuntamiento de Petilla. Me alegra el nombre de esta nueva editorial y le deseo los mayores éxitos. A mí me publicó varios libros la editorial UNALUNA de Zaragoza, devorada por la crisis económica. Un saludo de Alfredo Compaired

 

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