La curvatura de la córnea

08 agosto 2008

Ana Muñoz

Tacones rojos altísimos bajo una mesa demasiado blanca, junto a una silla demasiado blanca cuando en la sala había miles de sillas de color rojo. Hubiera sido perfecto: Zapatos rojos, silla roja y puntitos rojos a todo lo corto de su precioso vestido. Piernas cruzadas por el vértigo, espalda recta de quien ha pasado muchas horas bajo la luz académica de un flexo para aprobar cuatrimestres filológicos, dos botellas de Lunares como barrera tras la que se escondía el micrófono en blanco y negro como complemento perfecto para sus pendientes esféricos, bisutería fina en el vano intento de competir con sus ojos, ojos de los que ya hablé en esta bitácora. Peinado asimétrico para la simétrica belleza de sus cejas, de su nariz atrapada en un aro y unos labios de brillo, de sólo brillo, unos labios que ungidos de rojo serían capaces de enamorar.
Ana Muñoz comenzó con un texto en el que recordó- ella que nació en 1987- su juventud de verano en el mismo barrio dónde se manifestaron los primeros amores y años más tarde la acogió para escuchar su voz y su guitarra electroacústica. La poeta estuvo impecable al recordar a todas sus influencias, algunas presentes en la sala como Ortiz Albero y Martínez Forega, y otras conocidas que no citaré para que cumplan el castigo por la imperdonable ausencia.
La poeta anunció más de un libro en el horizonte cercano pero comenzó la lectura con “Carpen Noctem”, ese lugar donde “los hombres son sólo hombres” para continuar con poemas nuevos y ahí estuvo lo glorioso de la tarde.
Dos homenajes. El primero para Miguel Labordeta, el segundo para Sergio Algora. La poeta se enfrentó a ellos con entereza. Las palabras brotaban de sus labios con el brillo del quejío, el alma se escapó hasta la amplificación alcahueta que nos mostró su voz entrecortada, quebrada por la emoción, un traspiés que recorrió el espacio que nos separaba hasta posarse en el incomprensible territorio de los sentimientos, patria del poeta. Fueron media docena de segundos o vaya usted a saber que yo no estaba para cronómetros, sucedió lo maravilloso, el milagro de la palabra penetró hasta donde no puedo decir y sentí como un relámpago me atravesó hasta colmar de emoción todos mis sentidos, una ráfaga irrepetible, esa mínima unidad temporal que idolatran desde los taurinos de verónica hasta los atletas de plusmarca, un momento suspendido en mi recuerdo forever.
La poeta anduvo nerviosa entre folios y un Parque de Atracciones con un corazón rojo, receló de sus versos, parecía que no los conocía, escapaba de la lucha que requieren sus textos, una ardua pelea que nos dejó una imagen presurosa en los fonemas, insegura en la mirada, y sin embargo maravillosa.
La dedos de la mano izquierda sólo de despegaron dos veces de su mejilla. La primera fue para ir hasta el codo, un lugar inhóspito que pronto abandonó. La segunda fue mucho más sugerente, sus yemas acariciaron levemente esa zona indefinida entre el cuello, la muerte y la clavícula. Imaginé que Ana Muñoz olvidaba esa postura tan de leer los apuntes y dejaba que sus manos sobrevolaran sobre los asistentes, manos que nos arroparon, que nos señalaron los giros poéticos, que nos guiaron por las historias, que nos acariciaron o nos azotaron. Imaginé sus brazos extendidos, abarcando el vuelo majestuoso de la rapaz, suntuosos vaivenes sobre los que mecernos. La soñé con los pasos firmes que se merecían esos tacones rojos, con las palabras teñidas por el rojo de los labios y un vestido dónde las motitas rojas eran multitud, aún más multitud. La imaginé asegurando las palabras, fusilando las conciencias, ni una sola sonrisa, sólo versos “de cristales rotos” “puñales en luz de luna” y el frío. Un frío donde la audiencia nos ahogamos.
Se lo advierto, no la pierdan de vista.


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8 Comments:

At 09 agosto, 2008 13:09, Anonymous Anónimo said...

Hola Javier, veo que tu ordenador ya funciona, me alegro.

Lo de ayer estupendo, pero para que te voy a engañar, éramos 20 poetas y en la sala de oyentes había otro tanto, y si contamos que entre ellos estaban Mariano Ibeas de mi tertulia, bueno de la tertulia del Van Gogh, una amiga mía que vino de bilbao, mis dos hijos, mi yerno y una pareja amigos de mis hijos, un matrimonio amigo mio, los padres y tia de belen y el marido y amigo de Sagrario Henández que se hospedaban en mi casa los tres, imagina que casi toda la clá venía por nuestra parte. En fin, así es la poesía!.
Me contré con Fernando Sarría y Luisa Miñana después de la cena, no sabían nada del evento. Les dije, es que estas cosas se prodigan poco.

Y ahora me piro para Salou de nuevo.

Besoabrazos.

Montse.

 
At 09 agosto, 2008 21:36, Anonymous laMima said...

Deliciosa Ana, aún tengo que descubrir a fondo su trabajo. Asignatura pendiente.
Seguro que le encanta esta crónica...

 
At 10 agosto, 2008 17:34, Blogger Luisa Miñana said...

¡Qué guapa! La crónica también, sí sí.
Se siente el despiste veraniego.
Besitos a todos.

 
At 10 agosto, 2008 19:43, Blogger Javier López Clemente said...

Hola Montse.

¡Lo olvidé! y pido perdón. De todas formas coincidió con mi visita a la chica del Este que curó mi ordenador, tenía que ir porque era el último día que abrían.

A disfrutar de la playita, yo estoy intentando una escapada.

Salu2 Córneos.

 
At 10 agosto, 2008 19:44, Blogger Javier López Clemente said...

Hola LaMima

Por aqui andan sus versos, todavía poquitos, me contó que pronto saldrán un par de libros, así que todos a la espera. Si, seguro que le gusta la crónica, esta escrita desde la admiración.

Salu2 Córneos.

 
At 10 agosto, 2008 19:46, Blogger Javier López Clemente said...

Hola Luisa.

Fue un recital irrepetible por la emoción que transmitió. Después me la encontré por los andadores de la Expo ¡¡¡imposible esquivarla :-)!!!. Una deliciosa conversación.

Salu2 Córneos.

 
At 12 agosto, 2008 20:59, Blogger alba alpha said...

Guapísima! gracias por las fotos, reseña y el poema que como dije en el blog de Ana suscribo sus palabras. Aprovecho para decirte que los poemas que haces favor de compartirnos con tu voz me parecen estupendos y los tengo entre mis favoritos, gracias de nuevo.

Un abrazo
Alba

 
At 14 agosto, 2008 17:18, Blogger Javier López Clemente said...

HOla Alba Anpha y bienvenida a esta bitácora.

Gracias los poetas y los lectores de este sitio. Me alegro de que disfrutes con los pequeños trabajos auidiovisuales que este ordenador casero se encarga de hacer.

Salu2 Córneos y un abrazo.

 

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