La curvatura de la córnea

15 enero 2026

No dejes pasar está oportunidad


 

Dejar pasar una oportunidad

Enma Calvo piensa en imágenes con marcos. Se lo contó a Peribáñez en el Heraldo. Un marco es el límite entre la realidad y la ficción. La dramaturga recuerda que cuando trabajó en un museo le resultaba muy fácil ver esos marcos, y como la obra del autor quedaba perfectamente delimitada del exterior donde nos movemos el resto de los mortales. En el teatro es el escenario quien marca ese límite entre la ficción y la vida.

‘No dejes pasar esta oportunidad’ es una obra que juega a la metáfora de convertir los pasillos de un supermercado en la réplica de la vida. Allí dos mujeres, una vendedora y una clienta, deciden tomar el control de su destino.

La estructura textual de la función deja claro que Enma Calvo tiene un discurso muy elaborado con momentos brillantes, pero con un clara tendencia a dejar a los personajes como una excusa para que repliquen la tesis que  defiende la autora. Por eso el material dramático, en lugar de conseguir que los personajes encarnen la musculatura literaria que el texto  contiene, las interpretaciones se quedan varadas en algunos momentos de stand up. Y aunque esa bien podría ser una posibilidad de representación, tras las primeras miradas de las actrices a la búsqueda cómplice del público, el recurso pierde fuelle cuando al intento por construir una relación con diálogos le falta calor en los sentimientos, mientras la apisonadora de las palabras continua ganando más y más espacio hasta que la peripecia toma dos decisiones que dejan en evidencia el interés por la enunciación: los conflictos planteados se van a resolver fuera de escena y el uso de la figura clásica del deus ex machina.

Resulta muy difícil que el espectador sienta complicidad o empatía por el devenir de un personaje cuando en el momento de alcanzar la categoría de héroe se le oculta la acción de su cuerpo, la expresión de su rostro porque todo ocurre fuera de escena dejando, de nuevo, todo el peso de la catarsis a un diálogo entrecortado , mientras el patio de butaca asiste sobre el escenario a una réplica gestual ramplona y poco elaborada a cargo de la antagonista de la historia.

El broche final de la obra es la prueba del algodón para determinar la prevalencia del discurso sobre la teatralidad con el uso del deus ex machina. Una noción dramatúrgica que se utiliza para provocar la resolución de conflictos mediante la intervención de un personaje inesperado, que en este caso vuelve a estar fuera de escena dejando todo el peso del discurso a un voz en off.

Esta manera de entender la representación deja muy desprotegido el trabajo actoral. Carmen Marín y Marissa Nolla se ven en el fregado de devolverse la pelota del discurso de una a otra, pero sin llegar a conectar con la energía humana de sus personajes, ni con el gesto ni con la palabra, esa magia de solvencia y sensibilidad que les hemos visto hacer otras producciones.

‘No dejes pasar esta oportunidad’ demuestra que Enma Calvo tiene voz propia y la capacidad para idear historias, pero también deja claro que aún tiene un trecho que recorrer para convertir ese talento en un potente representación teatral que vaya más allá del uso y abuso del discurso para ponerse a la altura de las excelentes  intenciones que se adivinan.

 

‘No dejes pasar esta oportunidad’

 

Dramaturgia y dirección: Enma Calvo Olloqui. Interpretación: Marissa Nolla y Carmen Marín. Voz megáfono: Jesús Bernal. Ayudante de dirección: Dani Caudevilla. Iluminación: Natalia Marín Marco. Diseñador de sonido: Juan Monge. Música original: Gonzalo Nuviala. Estilismo: Isabel Fernández Solsona. Cartelismo: Victoria Chesa

 

Miércoles 7 de enero de 2026. Teatro del Mercado.

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