La curvatura de la córnea

03 enero 2010

Saber perder, una novela de David Trueba


David Trueba vino hasta Zaragoza para presentar esta novela. Fue durante los primeros días del mes de febrero del 2008. El evento transcurrió en la librería Los Portadores de Sueños y los reclamos eran muy importantes. El primero de ellos era el autor, un tipo brillante, con la chispa inteligente en la mirada y una medio sonrisa que siempre esconde algo interesante que decir. El segundo era Luís Alegre y su afición a cantarse una copla mañanera en el lugar más insospechado. La tercera era Pep Guardiola.
Compré el libro con el propósito de regalarlo para San Valentín, la fila para la firma del autor era tan abundante que opté por evitarla, me acerqué hasta Guardiola pero, ya ven ustedes, no me atreví a pedirle al mito que firmara aquellas páginas, me conformé con el recuerdo imborrable de un pase preciso de más de treinta metros y la incompresible precisión de un GPS balompédico.
Guardiola era entonces el entrenador del Barcelona B, en la temporada siguiente se hizo cargo del primer equipo y durante el año pasado logró lo nunca visto. La conjunción de un juego vistoso que enamora a todos los aficionados sin distinción de colores, y una cadena de resultados que ha puesto a su equipo a la cabeza del planeta futbolístico mundial con un record de los que hace historia: Seis títulos en las seis competiciones en las que han participado. El sueño de un equipo ganador que se ha forjado entre delicias tácticas y una excelente gestión emocional que, entre otras muchas cosas, incluía la lectura de “Saber perder” El entrenador de moda en el fútbol mundial recomendó a sus jugadores esta novela que se interna en la vida de quienes tienen todas las papeletas para perder el partido.
El libro interesó a quien iba destinado y desde entonces ha estado vagando por casa. Lo recordé el día que escogí la derrota como vía de escape. La derrota como seña de identidad, se acabaron las discusiones acaloradas, la búsqueda de argumentos, los sueños juveniles de esperar que el resto de la humanidad respetará los principios básicos de los que me gustaría disfrutar. Me la envaino. Soy un derrotado, el paria que sobrevivirá a los defectos across to the paradise de los masters del universo.
Puede parecer un punto de partida erróneo para leer el libro, y desde luego para plantearse la vida. Sin embargo los personajes creados por David Trueba me ayudaron a comprender que lo más importante no es la condición de vencedor o derrotado, lo sustantivo es encontrar el ánimo y la energía para mantener el devenir diario, un impulso que sea capaz de equilibrar las penas y las alegrías sin caer ni el pozo del silencio, ni en las euforias vaporosas de los triunfadores, esos que siempre vencen a la niebla de la duda y se carcajean de los mínimos tropiezos ajenos.
“El estado de ánimo es una cuestión de energía. Si te paras, te hundes. El equilibrio es una cuestión de movimiento, como esos platos que giran sobre la punta de un bastón”
Sentirse perdedor da libertad para mirar los acontecimientos con perspectiva, para comprender la trayectoria descendente de una vida que tal vez comenzó explosiva, pero que de a poquitos se desinfla entre la indolencia propia y la traición de aquellos en los que pusiste tus mejores ilusiones. La podredumbre de una vida a la deriva de monosílabos como vehículo comunicativo, las secuencias repetidas una y mil veces y una lista de personas despreciables que aumenta cada día, como aumenta la sensación de fracaso emocional ante la incapacidad de enfrentarse a un medioambiente adverso dónde los brotes verdes de la esperanza anidan en la piel oscura de una puta africana, en los rizos de un futbolista argentino o en las sinuosas caderas de una caribeña. Salvavidas a los que aferrarnos cuando la muerte, el amor o el fracaso muerden la vida y nos hacen sangrar heridas que nos recuerdan nuestra posición en el escaparate. Es entonces cuando no queda otra que levantarse y comenzar de nuevo a caminar. La senda de los perdedores nos espera, como a los protagonistas de la novela, y quien sabe si esta vez el itinerario culminará en la cumbre del éxito.

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6 Comments:

At 03 enero, 2010 11:21, Blogger AGUSTIN MARTIN said...

Que bonitas lineas javier..
Ayer Guardiola regaló a sus jugadores la segunda parte del libro que se titula "saber empatar".
FELIZ AÑO.

saludos.
agus.

 
At 03 enero, 2010 11:58, Blogger Javier López Clemente said...

HOla Dire.

Claro, es lo que sabemos los futboleros y no entniende el resto del personal... lo único que vale es el último resultado.

;-)

Salu2 córneos.

 
At 03 enero, 2010 16:17, Blogger Surrealisto said...

Feliz año Javier

 
At 06 enero, 2010 02:10, Blogger Javier López Clemente said...

Gracias Adrián

Salu2 córneos ;-)

 
At 07 enero, 2010 11:14, Blogger George said...

Me parece que si tengo la ocasión, leeré este libro. Por lo que has dicho, puede que si que si.

Si esta escrito tal y como lo has bien y buen descrito, seguro que gusta.

 
At 25 enero, 2011 23:26, Anonymous viagra online said...

David Trueba es de mis escritores preferidos y sin embargo aun no he leido su tan famosa novela "Saber perder" No tengo duda de que es excelente con buenas enseñanzas.

 

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