La curvatura de la córnea

15 junio 2009

Adanowsky, el ídolo

Fotografías de Javier López con la cámara de Carolina Kuhl


El Teatro de la Estación de Zaragoza albergó en el día de ayer la actuación del Adanowsky, una marca que ya es toda una declaración de principios al mezclar, Dios mediante, el nombre del primero de los hombres, y un apellido paterno con tanta repercusión mediática.
La fiesta comenzó con el grupo francés Gush. Cuatro voces, una guitarra y palmas. Eso fue todo lo que necesitaron, además de toneladas de talento, para desgranar la esencia de la música pop con melodías tan sencillas como eficaces a la hora de conectar con el público. Cuatro tipos bien juntitos frente al micro o al otro lado, entre el publico para regalarnos calidez sin amplificadores y la esencia destilada de quienes disfrutan con el oficio de emocionar a través de una canción, un excelente recordatorio del poder balsámico de la música, de esa extraña corriente que circula entre quienes nos regalan una melodía y quienes estamos dispuestos a dejarnos llevar por la incomprensible magia de mecernos al arrullo de las notas. Pero lo mejor aun estaba por llegar.
Los chicos de Gush cambiaron su aspecto ataviados con unas chaquetas blancas de lentejuelas que —y no me pregunte como se destiló esa imagen en mi mente — me recordaron a los momentos mas gloriosos de Tequila. Adanowsky se hizo dueño y señor de la escena. Empezó potente con petición de amor incluida, nada de simbolismos, besos para todos los presentes, uno por uno y desde ese gesto todo fue comunión con el público.
El concierto tuvo tantas variantes que es imposible definir una sola línea, fue una invitación para inventar etiquetas del tipo rock cabaretero, crooner funky music y boleros incestuosos para no dormir. Adanowsky nos contó el mundo desde el prisma irreverente de su mirada y nos invitó a entrar en sus sueños a través de miradas cómplices, el ejercicio del voodoo y el despliegue de sobradas facultades interpretativas, un espectáculo en el que colaboró un personaje mutante muy cercano al Popotxo de la Orquesta Mondragón. Mecanismos de representación que parecían frutos de la locura, la improvisación o un evidente y anárquico desparrame escénico, pero eso eran solo las apariencias porque durante mas de dos horas no hubo ni una sola nota discordante. Adanowsky y los chicos de Gush ejecutaron con brillantez y eficacia todos y cada uno de los temas, nos mostraron la contundencia del que tiene un suculento tesoro musical para navegar sin problemas por todos los ritmos que nos ofrecieron, y me temo que por cualesquiera otros que se propongan, nos regalaron notables solos de batería, guitarra y piano, rock-pop-funky-bolero y soul bajo la patina desenfadada de quien se lo esta pasando de perlas y, por lo tanto, consigue que el público se lo pase cañón, abandone las butacas del teatro para bailar, saltar y desembarcar sobre las tablas del escenario para conseguir que la fusión entre artistas y mortales sea mucho mas que una frase.
La actuación de Adanowsky fue una gozada, apabullante, sudorosa y energética, una propuesta musical fresca, inteligente y capaz de generar tantos megavatios que podríamos cerrar de una tacada todas las centrales nucleares de este país.


Grabación video: David Ramón
Gracias a Susana Mazo

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4 Comments:

At 16 junio, 2009 09:22, Blogger SUE said...

Impresionante espectaculo. Puedo considerar que llevo unos cuantos conciertos a la espalda, y me resulta de vital importancia descubrir de vez en cuando, algo que se sale de la normalidad, si a su vez lleva de la mano calidad musical. Y resulta que el domingo fue uno de esos dias que "salta la liebre". Adanowsky y los Gush se metieron al publico al bolsillo en un tiempo record,(sobre todo al sector femenino).Su penetrante voz, esa forma de bailar, y una impresionante vis comica nos cautivaron. Todo ello combinado y controlado en perfectas dosis, por supuesto.Simplemente genial, siempre que vuelva, lo ire a ver,(si es posible con los que alli estuvimos porque tambien influyó para que todavia fuera mejor) Me atrevo a afirmar que Adanaowsky va a convertirse en "el idolo".
`[Cuantas horas extras he hecho en SEUR este finde, estoy agotada].
Un besazo Javi, y gracias a ti!!!

 
At 18 junio, 2009 12:02, Blogger closada said...

Jejejeje, lo emocionadico que estabas el Domingo.He de escuchar a este nuevo "ídolo"...

 
At 19 junio, 2009 15:59, Blogger Javier López Clemente said...

Hola Sue.

Supongo que usar el término "penetrante" ha sido un desliz.

jajajajajaja

Fue un gran concierto, es cierto, por los músicos y por la compañía.

Salu2 Córneos.

 
At 19 junio, 2009 16:00, Blogger Javier López Clemente said...

Hola Closada.

jajaja

Si señor, usted es el testigo de excepción que puede desmostrar como, dos horas después del concierto, aún andaba emocionado con el Adanowsky.

Salu2 Córneos

 

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