La curvatura de la córnea

11 diciembre 2008

Un hombre en la oscuridad, de Paul Auster

Era de esperar, “Un hombre en la oscuridad”, la última novela de Paul Auster, se coló en mi lista de libros por leer, lo hizo con la benevolencia del resto y presumiendo de lo mucho que me habían gustado algunos trabajos anteriores del autor norteamericano como “El libro de las ilusiones” o “La noche del oráculo”
La lectura empezó bien. Me gustó el comienzo, fue como reencontrarse con quien ya conoces pero hace mucho que no ves. Lo poco que he leído de Auster se caracteriza porque edifica sus historias sobre bucles, elipsis, idas, venidas y una maraña estructural que apetece recorrer aunque sólo sea por el puro placer de deshacer el nudo que nos propone.
“Un hombre en la oscuridad” se cuenta desde dos círculos concéntricos como estructura inicial, un mecanismo móvil, un engranaje con capacidad para desplazar los ejes de las historias, y así, hasta la concepción excéntrica de la geométrica narrativa, no confundir con el adjetivo que califica.
La trama de la historia es un viaje entre dos mudos, dos realidades diferentes que necesitan de una historia común, una deriva centrípeta que tiene como finalidad alcanzar un punto de contacto y desde ahí, construir un salto temporal. El mecanismo parece complejo pero la maestría narrativa de Auster lo convierte en fácil y atractivo.
Salvada la parte estructural de la historia, la novela tiene una carencia que me ha resultado imposible de evitar: Le falta de credibilidad. No me creo lo que sucede. Muy pronto sentí la inexplicable sensación de estar fuera del mecanismo de relojería. La desazón fue de tal grado que abandoné la novela a sólo cincuenta páginas del final. Hubiera sido fácil terminarla pero, no se, me ha parecido más honesto no hacerlo, aunque sólo sea para concluir que el esqueleto formal de una novela siempre es menos importante que la historia. Una narración emocionante puede sobrevivir a la esclavitud de una estructura simplona, sin embargo no tengo tan claro que la configuración creativa de una novela sea un artificio suficiente para atrapar al lector. Ese ha sido el problema: La historia que cuenta la novela de Auster es una peripecia en la que he sido incapaz de sumergirme, me he quedado fuera de la trama, observaba desde lejos, como si estuviera vigilando los movimientos de los personajes desde el Google Earth, un software para explorar ciudades, avistar calles, contemplar tejados y alejarse de la piel de los protagonistas; una distancia que se ha revelado como un obstáculo insalvable.

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6 Comments:

At 11 diciembre, 2008 19:58, Blogger Gubia said...

Todos los libros que consiguen atraparnos y hacer que vivamos en otro lugar y miremos desde otro ángulo son una maravilla, por lo menos para mí. El único problema que tengo es el tiempo, que ando pillada siempre. En fin curvaturo, que te mando un abrazo con sabor a navidad.

 
At 11 diciembre, 2008 22:46, Blogger Sara Fedrika said...

No sé bien qué es lo que hace funcionar una novela. En mi caso, como lectora, creo que es la empatía con el protagonista. Si no hay un punto de identificación o reconocimiento en él terminará por aburrirme.

Hay personajes que caen en gracia desde la primera página, otros se hacen más de rogar, y unos pocos son insufribles.

Cuando leo una novela o relato me gusta ver la intención del escritor, ya sabes, qué es lo que ha querido trasmitir, pues siempre hay una idea dstrás del texto. Si la lectura no cumple con este requisito y el tema de fondo no es reconocible la historia cojeará.

No sé si te habrá pasado algo de esto en "un hombre en la oscuridad"

Saludos.

 
At 11 diciembre, 2008 23:45, Blogger Lamia said...

No sé la novela, pero el vídeo... absolutamente inquietante.

 
At 13 diciembre, 2008 11:41, Blogger Javier López Clemente said...

HOla Gubia

Espera que me parto. jajaja. Resulta que "corneo" fue un término que un visitante me colgó, y mira que me gusta. Pero claro, ahora viene Gubia, la más veterana de mis visitantes y me llama "curvaturo" jajajajaa, tremendo, de a poco esta bitácora terminará por mudar su nombre a : Curvaturo Córneo jajajajajaja.

Salu2 Córneos y curvaturos, guapa!

 
At 13 diciembre, 2008 11:46, Blogger Javier López Clemente said...

Hola Sara.

Ese es el gran secreto ¿qué hace funcionar una novela? Yo no lo sé, es extraña esa sensación de querer pasar una página y otra, extraño y escaso, porque una cosa es leer un libro y otra quedar atrapado en él.

Alonso Cordel dice que para escribir una novela tienes que tener algo que contar, y contarlo. En eso coincide con tu apreciación, por cierto, con comentarios de este nivel, esta bitácora se revaloriza.

Con "Un hombre en la oscuridad" me ha ocurrido que he estado siempre fuera del texto, el autor no ha conseguido atraparme, y eso que lo tenía todo a su favor porque, todo lo que había leído de Auster me había gustado mucho. A veces también es una custión metereológica, de ánimo, no se.
Lo normal hubiera sido que terminará la novela, aunque no me apasionara, pero tal vez, por ser fiel ha este blog no lo he hecho, para dar otra visión de como nos enfrentamos a un libro y la libertad absoluta del lector.

Salu2 Córneos y este tipo de comentarios, el tuyo, son los que dan sentido a este lugar. Gracias.

 
At 13 diciembre, 2008 11:47, Blogger Javier López Clemente said...

Hola Lamia.

Creo que ese fragmento del "Planeta de los Simios" es conocido por todos, la música ayuda a crear ese ambiente inquietante y en fin... dicen que hay otros mundos, al menos dentro de nuestro coco
;-)

Salu2 Córneos.

 

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