La curvatura de la córnea

16 junio 2010

Hacia el silencio

Llegan las palabras al atardecer y,
sin hacer ruido, preparan el regreso del silencio.
(Alfredo Saldaña
)


Ir hacia el silencio. Tomé la recomendación del poeta como el argumento para una vida y me puse los audífonos. El ruido del exterior, empecinado en su entalpía, atravesó la barrera hasta golpear mis tímpanos. Fue entonces cuando me caí del guindo y sellé, definitivamente, los labios.
Ahora que estoy en silencio tengo todo el tiempo del mundo para escribir pero, ¿escribir para qué? La autosatisfacción, que casi siempre no es para tanto, se rige por las leyes de la comunicación, un rito sexual dónde recibir es tan importante como dar. La parte activa, en los preliminares, abandona la contemplación para iniciar el intercambio de palabras y subir la presión. Entonces, los fluidos adjetivados, en un discurso de sintagmas, dejan su huella de semen sobre el teclado, río de vida, surco de labor: El lenguaje, en definitiva, como herramienta para decir, para señalar. La máquina de las etiquetas que pone en marcha el mundo, un ejercicio imprescindible de precisión para que las líneas escritas sean memoria y recuerdo, seres capaces de nombrar la existencia cuando es ola, y también cuando es hielo. Palabras a caballo del viento que buscan pistilos sobre los que posarse y cerrar el círculo que comenzó en el silencio y germinó en semilla de palabra. La fecundación renombrará de nuevo el mundo y los deseos.
Y es ahí, frente a la inmensidad de la hoja en blanco, cuando la duda activa el motor del aprendizaje. Olvidarse de todo lo aprendido y escribir con mirada propia. Hablar desde el corazón, conquistar párrafos, derribar miedos y respirar la vida en cada frase. Es una carrera de fondo que termina en la literatura, la última frontera por cruzar, la línea que separa a los mortales de los poetas, esos alquimistas capaces de sintetizar las pasiones.

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2 Comments:

At 16 junio, 2010 12:49, Blogger El fontanero del mar said...

Me ha encantado tu entrada. Cuánto miedo se le tiene a veces a la hoja en blanco, un saludo

 
At 22 junio, 2010 10:10, Blogger Javier López Clemente said...

Hola fontanero.

Gracias por el comentario, y por el miedo
;-)

Salu2 Córneos.

 

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